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Cambiar cada tres años acaba 1,75 veces más alto, pero solo se gana un 27% más
Dos personas empiezan en 100.000. Una se queda y toma subidas del 3% anual; la otra cambia cada tres años con un 15% encima. A los doce años quien cambia gana 249.366 frente a 142.576: una razón de 1,75. Y aun así los ingresos acumulados difieren solo un 26,8%, porque casi todo el hueco llega en los últimos años.
Cómo funciona
- Proyecta una trayectoria salarial a partir de un salario inicial, una subida anual y una cadencia de cambios.
- Informa tanto del salario final como de los ingresos acumulados, que cuentan historias distintas.
- Muestra qué subida anual necesitaría quedarse para igualar los cambios.
quedarse: final = inicio × (1 + subida)^años cambiar: final = inicio × ((1 + subida)^cadencia × (1 + salto))^(años ÷ cadencia) ingresos acumulados = suma de los salarios de cada año, no la cifra final ambos divergen porque el interés compuesto pesa al final
Ejemplo resuelto
Salario inicial de 100.000 durante doce años, subidas del 3% anual, cambio cada tres años por un 15%.
- quedarse → salario final 142.576
- cambiar → salario final 249.366, razón de 1,75
- acumulado quedándose: 1.419.203
- acumulado cambiando: 1.798.955
- diferencia en lo realmente ingresado: 379.753, o un 26,8%
La razón de portada de 1,75 describe la última nómina, no la década. Lo que llegó a la cuenta difiere un 26,8%: sigue siendo sustancial, pero menos de la mitad del hueco que sugiere comparar salarios finales. Para igualar el punto de llegada quedándose harían falta subidas del 7,91% cada año.
Cómo leer el resultado
- La prima por cambio es el término que más pesa y el menos fiable. Con un +5% por movimiento quien cambia acaba en 1,22 veces quien se queda; con un +10% son 1,46; con un +20%, 2,07. Un cambio con subida simbólica no es una estrategia de carrera, es un cambio de mesa.
- Ninguno de los costes de cambiar entra en esta aritmética. Tiempo de adaptación, beneficios ligados a la antigüedad perdidos, acciones no consolidadas, preavisos y el riesgo real de un puesto que sale mal quedan fuera del modelo, y cualquiera de ellos puede borrar un único escalón del 15%.
- Cambiar también reinicia cosas que el modelo no sigue. Las vías de promoción, el conocimiento de la organización y la confianza que te consigue el trabajo interesante vuelven a empezar, y en algunas trayectorias —sobre todo donde el conocimiento profundo se acumula— quedarse paga de formas que el salario no recoge.
- La dirección de la aritmética es robusta aunque las cifras no sean las tuyas. Allí donde las subidas internas se quedan claramente por detrás de las ofertas externas, los movimientos externos componen más rápido; la pregunta honesta es si el hueco en tu sector es del 15% o del 5%, porque esa sola cifra decide toda la comparación.
Preguntas frecuentes
- ¿Cambiar de trabajo siempre sale mejor económicamente?
- Solo cuando la prima del cambio supera a la subida interna lo bastante como para importar. Con un +15% cada tres años el punto de llegada es 1,75 veces el de quedarse; con un +5% es 1,22, algo que borran con facilidad el tiempo de adaptación y una sola decisión desafortunada por tu parte.
- ¿Por qué la diferencia acumulada es tanto menor que la de salario?
- Porque el interés compuesto pesa al final. Los primeros años son casi idénticos y la ventaja de quien cambia se acumula sobre todo en el último tercio. La razón de 1,75 describe una nómina; el 26,8% describe doce años de nóminas.