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Ahorrar para los estudios: por qué empezar pronto hace casi todo el trabajo

El ahorro para estudios es un problema de valor futuro corriente con una peculiaridad: la fecha límite queda fijada al nacer y no se puede mover. Eso convierte la fecha de inicio en la variable con diferencia más poderosa, muy por delante de la rentabilidad que logres.

Cómo funciona

  • Invierte la fórmula del valor futuro de una anualidad para hallar la aportación mensual que alcanza un objetivo en una fecha.
  • Separa el objetivo entre lo que aportas tú y lo que aporta el crecimiento.
  • Permite comparar empezar ahora con empezar más tarde, que es donde se ve el coste real de la demora.
VF = A × ((1 + r)^n − 1) ÷ r

despejado para la aportación:
  A = VF × r ÷ ((1 + r)^n − 1)

  r = rentabilidad anual ÷ 12
  n = meses hasta que se necesita el dinero

Ejemplo resuelto

Ahorrar 200.000 para los estudios de un hijo en dieciocho años al 5% anual, frente a empezar ocho años tarde con diez años por delante.

  1. r = 0,05 ÷ 12 = 0,004167, n = 216 meses
  2. factor de crecimiento = 349,20
  3. desde el nacimiento: 200.000 ÷ 349,20 = 572,73 al mes
  4. aportas 123.711; el crecimiento pone 76.289
  5. empezando con diez años por delante: 1.287,98 al mes

573 al mes desde el nacimiento, o 1.288 si empiezas ocho años tarde: 2,25 veces más para el mismo objetivo. El crecimiento aporta el 38% del total cuando empiezas pronto y bastante menos cuando no.

Cómo leer el resultado

  • La rentabilidad importa menos que el margen de tiempo. Duplicar la rentabilidad supuesta cambia la cifra mensual mucho menos que empezar ocho años antes, y la rentabilidad es justo la parte que no controlas.
  • Los costes suben, así que el objetivo también debería. Los costes educativos han crecido históricamente más rápido que la inflación general en muchos países; un objetivo fijado en dinero de hoy se quedará corto llegado el momento si no lo indexas.
  • Ajusta el riesgo al horizonte. Dieciocho años bastan para que la renta variable tenga sentido; tres no. La mayoría de los planes de ahorro educativo se van pasando a efectivo según se acerca la fecha, por la misma razón por la que no tendrías la entrada de un piso en bolsa.
  • Comprueba si donde vives existe una cuenta educativa con ventaja fiscal. El alivio fiscal suele superar cualquier diferencia realista de rentabilidad entre un fondo y otro.

Preguntas frecuentes

¿Y si no puedo con la cifra mensual?
Empieza con lo que puedas y auméntalo después: en los primeros años pesa más la capitalización que el importe. Aportar 200 al mes desde el nacimiento supera a no aportar nada hasta poder poner 573, porque son los primeros años los que tienen más crecimiento por delante.
¿Cuánto cuesta de verdad empezar tarde?
En el ejemplo, retrasarse ocho años multiplica por 2,25 la aportación mensual necesaria. El objetivo no cambia y la rentabilidad tampoco: lo único perdido es tiempo, que es exactamente el insumo que necesita la capitalización.